Un 80% de los españoles apoya prohibir la publicidad de alimentos insanos a menores, según un barómetro del Ministerio de Consumo. Se busca proteger la salud infantil ante prácticas publicitarias nocivas.
El Ministerio de Consumo ha dado a conocer un reciente barómetro que revela una tendencia significativa entre la población española: ocho de cada diez ciudadanos se manifiestan a favor de proteger a los menores de la publicidad de alimentos poco saludables. Este estudio, realizado por Shopperview y respaldado por la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), pone de relieve la creciente preocupación social en torno a la salud infantil.
Además, el barómetro indica que un abrumador 91% de los encuestados está a favor de prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años. Más del 54% considera que esta restricción debería extenderse incluso hasta los 18 años, lo que evidencia un amplio apoyo hacia medidas que protejan la salud de los jóvenes frente a prácticas publicitarias agresivas.
Durante el acto titulado «De la evidencia a la acción: Regular la publicidad de los alimentos insanos», el ministro Pablo Bustinduy destacó estos resultados como una clara señal de que la sociedad es consciente del impacto negativo que tiene la publicidad dirigida a menores. En este contexto, anunció que en las próximas semanas se presentará una propuesta normativa para regular dicha publicidad, enfatizando que “este tipo de anuncios tiene un efecto nocivo en su salud alimentaria”.
Bustinduy subrayó la importancia de proteger a los escolares y al mismo tiempo alinearse con las recomendaciones internacionales sobre nutrición. En particular, mencionó las directrices emitidas por organismos como la OMS y AESAN, que sugieren restringir la publicidad según la calidad nutricional, como un paso crucial para combatir el aumento de la obesidad infantil, especialmente en familias con menos recursos.
La Organización Mundial de la Salud ha advertido sobre cómo esta exposición publicitaria incrementa significativamente la ingesta calórica entre los niños, promoviendo alimentos poco nutritivos. La OMS también señala que estas campañas utilizan técnicas persuasivas que son difíciles de detectar para los más jóvenes, incluyendo el uso de influencers y figuras deportivas para atraer su atención emocionalmente.
Ante esta situación, Bustinduy hizo hincapié en la necesidad urgente de actuar contra esta presión publicitaria. Destacó que muchos países europeos ya han implementado restricciones similares, apuntando hacia un cambio necesario en España.
"En España, un 80% de las niñas, niños y adolescentes consumen alimentos y bebidas no saludables", alertó Bustinduy, citando un informe elaborado por la Gasol Foundation. El ministro enfatizó que las empresas tienen el deber moral de no promover productos perjudiciales para la salud infantil. Además, defendió esta regulación como una “cuestión de salud pública” necesaria para “garantizar los derechos de la infancia", incluso si eso implica limitar el poder económico del sector.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 80% | Población que está a favor de prohibir la publicidad de alimentos no saludables a menores. |
| 91% | Población que apoya prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años. |
| 54% | Población que cree que la prohibición de bebidas energéticas debería extenderse a menores de 18 años. |
| 80% | Población infantil y adolescente que consume alimentos y bebidas no saludables. |
El 80% de la población española está a favor de proteger a niños y niñas de la publicidad de alimentos poco saludables.
El 91% de los encuestados apoya prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años.
El barómetro busca evidenciar el respaldo social para regular la publicidad de alimentos insanos dirigidos a un público menor de edad, así como proteger la salud infantil ante prácticas publicitarias nocivas.
El ministro Pablo Bustinduy ha anunciado que en las próximas semanas hará pública una propuesta normativa para regular la publicidad de alimentos insanos dirigidos a niños y adolescentes.
El ministro ha destacado que este tipo de anuncios tiene un efecto nocivo en la salud alimentaria de los menores y que es necesario proteger a la población escolar frente a ellos.
Paises como Portugal, Noruega, Reino Unido, Irlanda o Suecia ya han implementado regulaciones similares para restringir la publicidad de alimentos no saludables.